jueves, 29 de noviembre de 2012

El Banco de Alimentos ha de repartir alimentos equilibrados y de calidad


El Banco de alimentos presta una especial atención a la nutrición de los más necesitados, debido a que a menudo se sitúan en zonas de elevado riesgo alimentario. Por eso, ha analizado, desde 1995, la valoración nutricional de los alimentos distribuidos procedentes de una gran diversidad de fuentes de aprovisionamiento: agricultura, industrias, distribución, programas de ayuda de la Unión Europea, colectas y donaciones. Recientemente, se han presentado los resultados de 2011, en los que por primera vez los alimentos distribuidos coinciden con las recomendaciones dietéticas de equilibrio con un 60% de glúcidos, un 30 % de grasas y el 10% de proteínas.

Valoración dietética de los alimentos distribuidos en 2011
El Banco de alimentos lucha contra el despilfarro en beneficio de los más necesitados, y por eso acepta todo tipo de alimentos, con la única excepción de las bebidas alcohólicas, que sean consumibles, estén dentro de la fecha de consumo, y cumplan las normas de higiene y calidad alimentaria, que controla el Departamento de calidad. 


Para la valoración nutricional el Dr. Ramon Clotet del Banco de Alimentos dirigió el estudio “El Banco de Alimentos de Barcelona: valoración económica y alimentaria de las donaciones 1995-2000: Llebaria – Colomer - Clotet de la Fundación Bosch i Gimpera/Universitat de Barcelona, que está disponible en la Fundación Banco de Alimentos de Barcelona, para subministrar información y gestionar las entradas de alimentos y conseguir una dieta equilibrada para los  beneficiarios del programa del Banco de Alimentos de lucha contra la pobreza.

Productos y cantidades de alimentos distribuidos

El primer proyecto del Banco fue el de disponer de una plataforma logística para la recepción y distribución de alimentos. Las entradas eran muy variadas y a menudo no eran complementarias. Por eso, se intentó buscar nuevos productos para intentar conseguir menús completos. Los orígenes son muy diversos, con un crecimiento irregular de aportaciones a los Estados de materias primas agrícolas procedentes de los stocks de la Unión Europea, para conseguir la estabilización de los precios agrícolas, con la condición de que fuesen destinados a los más necesitados. Esta importante participación ha permitido que el Banco de Alimentos supere las 10.000 toneladas en el 2011. Desde su fundación en 1987 el Banco de alimentos ha distribuido cerca de 100.000 toneladas de alimentos. Se considera que el límite de subsistencia se sitúa en 350 kg/persona y año, el consumo normal es de 450 kg/persona y año. La media de Cataluña es actualmente de 550 kg/persona y año excepto bebidas.

A la búsqueda de la dieta equilibrada
Para conseguir una dieta equilibrada, se valoraron los alimentos de acuerdo a sus aportaciones nutricionales, y se enfocaron las colectas y donaciones a los productos que faltaban. Las aportaciones de la Unión Europea, las más importantes, eran muy rígidas, ya que dependían de los stocks existentes. A partir de 2010 se ganó en elasticidad y se pudo mejorar los tipos de productos asignados. Se buscaron también nuevas aportaciones de las industrias y de la distribución (supermercados, plataformas logísticas y Mercabarna). Igualmente se acudió a la producción agrícola para recibir frutas y hortalizas, que permiten mejorar la dieta, básicamente en vitaminas y fibra. La operación de transformación de fruta en zumos, realizada por el propio Banco, ha permitido recuperar unos excedentes que no tienen salida en los momentos álgidos de las campañas de recolección.

Criterios de valoración nutricional
Cada alimento que se distribuye tiene asignado un código numérico que permite su valoración, y a cada código se le asigna el valor nutricional básico (cantidad de calorías y gramos de glúcidos, lípidos y proteínas correspondientes a 100 g de porción comestible). Estos valores han sido proporcionados por el Centro de Enseñanza Superior de Nutrición y Dietética (CESNID), adscrito a la Universidad de Barcelona; la información se ha completado, en algunos casos, con datos facilitados por los proveedores.
En todo caso se ha de tener en cuenta que las entidades beneficiarias de los productos distribuidos por el Banco complementan, casi siempre, su alimentación con productos de otras procedencias. 

Con los datos obtenidos se ha hecho una comparación entre el porcentaje de aportación calórica de cada uno de los macronutrientes de los productos distribuidos por el Banco y los valores recomendados [Recomendación Energética Diaria, RED expresada en % de contribución de cada macronutriente a la energía total (Mahan , 1998)].

      Se observa que: La aportación de las proteínas no se aleja mucho de los valores recomendados a pesar de las notables oscilaciones. El porcentaje de contribución de los lípidos ha estado siempre por encima de las recomendaciones y el de los glúcidos, siempre por debajo. Pero los últimos años las aportaciones de cada nutriente a la energía total se han acercado a la RED. Pensamos que se puede explicar por la consolidación de la actividad de Mercabarna, la aportación de frutas y verduras por parte de los agricultores y la recomendación del Banco para que las colectas de alimentos en las campañas con participación ciudadana se centren preferentemente en productos básicos (arroz, pasta, legumbres,....) que son más ricos en glúcidos que en lípidos.
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Valoración económica
Dada la dificultad que comporta el manejo del gran número y diversidad de productos que gestiona el Banco y, para hacer una estimación del valor de mercado que representan, se han identificado en primer lugar los productos distribuidos. Y en segundo lugar, se han valorado de acuerdo con los precios homogenizados a partir de los precios de los mayoristas y la distribución, que varían desde menos de 1€/kg, para productos sin transformar, hasta los más de 3 €/kg para los transformados. Para poder realizar la comparación entre los diferentes años se han corregido considerando un valor en euros constantes de 2011. 

El valor estimado para los alimentos repartidos por el Banco (en Euros de 2011) ha ido aumentando con los años y el último año ha llegado a la barrera de los 18 a 25 millones de Euros (según se valoren como distribuidor mayorista o como supermercado). Los dos últimos años ha habido un incremento muy notable de las cantidades recogidas y distribuidas por el Banco de estas cantidades: la del 2011 ha más que duplicado la del 2007. El aumento de las cantidades gestionadas  por el Banco es debido a diversos factores; entre los más importantes está: el notable crecimiento del número de voluntarios permanentes, la actuación de la Administración a diferentes niveles, la colaboración de muchas entidades (públicas, privadas, benéficas,...), la predisposición de algunas empresas a hacer aportaciones más allá de los excedentes y sobretodo una buena respuesta ciudadana concienciada ante los problemas de la pobreza, construyendo así una "red solidaria" para la lucha contra el hambre.
Departamento de Estudios

martes, 13 de noviembre de 2012

El Banc dels Aliments, la Ciudad de la Justicia y la tierra prometida

NOV 10 Publicado por montsepromise

Yo conozco un lugar donde los buenos deseos se hacen realidad. Cada mañana paso frente a unos grandes edificios que miran al cielo llenos de ventanas, los llaman la Ciudad de la Justicia, desde el autobús imagino detrás de esas ventanas a hombres y mujeres justos, manejando leyes justas, y con la firme determinación de repartir la mayor justicia posible
Pero el mundo no es redondo ni perfecto y a menudo en la vida la balanza entre lo justo y lo injusto se inclina hacia el lado equivocado
Cada día  hay más personas y familias con dificultades económicas extremas hasta el punto de tener que elegir entre hacer frente a los recibos ó poner un plato de comida en la mesa, es difícil imaginar la situación sin que un escalofrío te recorra la espalda, tener esperanza en un mañana mejor es indispensable pero para que el mundo avance es necesario actuar, la cuestión es ¿qué podemos hacer para enderezar la balanza?
Más allá de aquellos edificios, al final de una gran avenida se encuentra el Banc dels Aliments, éste es el lugar donde desde hace mucho tiempo los buenos deseos se hacen realidad gracias al trabajo y la ilusión de muchos corazones generosos empeñados en remediar el hambre y decididos a enderezar la balanza día tras día.

Yo prácticamente acabo de llegar pero el Banc dels Aliments de Barcelona (el primero que se creó en España) lleva 25 años haciendo una labor extraordinaria de lucha contra el hambre y contra el despilfarro de alimentos en nuestro entorno más cercano a través de una gran cadena solidaria (empresas, supermercados, entidades sociales benéficas) y gracias a la dedicación de cientos de voluntarios

Si tuviera que explicarle a alguien en una frase que es un Banco de Alimentos le diría que es una organización sin ánimo de lucro basada en el voluntariado y cuyo objetivo es conseguir de manera gratuita la mayor cantidad posible de excedentes de alimentos de la industria y la agricultura para hacerlos llegar de manera gratuita y a través de entidades sociales a los necesitados más próximos
Cuando llegas al Banc dels Aliments lo primero que ves es el vaivén de camiones y furgonetas y el trajín de muchos voluntarios, y al fondo las naves, es una bendición ver las estanterías llenas de cajas y más cajas repletas de alimentos, es como tener delante la Tierra Prometida, una vista extraordinaria, me gusta imaginar en cada una de esas cajas una cara agradecida y unos ojos sonriendo

Día tras día las estanterías se vacían y como por arte de magia se vuelven a llenar, pero no es magia, es trabajo y colaboración, el trabajo incansable del Banc dels Aliments para convencer cada vez a más empresas que donen sus excedentes de alimentos (que de otra manera irían a la basura) y la colaboración de cada vez más empresas que optan por donar sus excedentes en vez de destruirlos, lo que además contribuye a preservar el medio ambiente (1 tonelada de alimentos destruidos produce 4,5 toneladas de CO2), con lo cual el Banc dels Aliments también hace una gran labor medioambiental
Es impresionante ver en acción toda la gestión logística de recepción, clasificación y distribución de alimentos, un grandísimo trabajo diario que se traduce en muchos platos de comida para los necesitados más próximos, el año pasado el Banc dels Aliments de Barcelonalogró distribuir 10 millones de kilos de alimentos a más de 300 entidades benéficas sociales
Pero aún hay más, el programa “Escoles” es una iniciativa del Banc dels Aliments de Barcelonacon la que mediante charlas en colegios e institutos trata de concienciar y sensibilizar a los más jóvenes sobre la pobreza más próxima, el hambre y el despilfarro de alimentos y la preservación del medio ambiente, además de dar a conocer la labor social y el funcionamiento del Banc dels Aliments, los alumnos que visitan las instalaciones incluso hacen de voluntarios, y finalmente se trata de lograr que alumnos y profesores se impliquen asiduamente en campañas de recogida de alimentos en los centros escolares, sin duda una gran labor pedagógica que no ha hecho sino aumentar mi admiración por el Banc dels Aliments, no olvidemos que todos estos chicos y chicas son las generaciones del mañana

Mi labor en el Banc dels Aliments está en la retaguardia, subiendo una escalera a mano izquierda, cada día subo la escalera escuchando las últimas notas de alguna canción de ya os imagináis quien, antes de los últimos peldaños desconecto auriculares, doy los buenos días y…  empieza mi “trabajo”, (si se puede llamar trabajo a sentirse bien), mi “trabajo” es un pequeñísimo eslabón en esta gran cadena solidaria

Me alegro enormemente de haber elegido esta fundación para poner mi granito de arena por un mundo mejor y desde aquí me gustaría animar a todo el mundo que también quiera poner su granito de arena a que participe en alguna de las campañas de los Bancos de Alimentos, un pequeño gesto solidario puede  convertirse en una gran ayuda y a la vez proporcionar una gran satisfacción personal
Los próximos días 30 de Noviembre y 01 de Diciembre tenéis la oportunidad de participar en la mayor campaña de recogida de alimentos del año, el Gran Recapte, una campaña de los cuatro Bancos de Alimentos de Cataluña en la que miles de voluntarios están en mercados y supermercados recogiendo las donaciones que hace la población, desde su primera edición en 2009 año tras año la respuesta ciudadana ha sido espectacular

El año pasado gracias a la implicación de miles de personas, 7.500 voluntarios recogimos 1.100 toneladas de alimentos básicos (legumbres secas, pasta, leche, aceite, latas de conservas…) que se hicieron llegar a más de 200.000 personas necesitadas. Este año el Banc dels Aliments se ha propuesto alcanzar la cifra de 10.000 voluntarios y llegar a las 1.400 toneladas, y estoy convencida que lo vamos a conseguir.
“Ho farem junts: feu-vos voluntaris del Gran Recapte (Banc dels Aliments)”
 
Si queréis donar alimentos durante el Gran Recapte habrán más de 800 supermercados y mercados en toda Cataluña donde podréis hacerlo y si queréis ser voluntarios en esta campaña solo tenéis que entrar en este enlace:
http://www.bancdelsaliments.org/ca/voluntari/_puntual:true/ os aseguro que os sentiréis enormemente felices de haber participado.

El pasado mes  de abril el Banc dels Aliments de Barcelona fue galardonado con la Creu de Sant Jordi, uno de los máximos reconocimientos otorgados por la Generalitat de Catalunya y en septiembre la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) fue galardonada con elPremio Príncipe de Asturias de la Concordia reconociendo el esfuerzo altruista y la gran labor social que realiza, la FESBAL integrada por los 54 Bancos de Alimentos de toda España, repartió el pasado año 104 millones de kilos de alimentos de forma gratuita .Mañana una gran avenida me llevará de nuevo al Banc dels Aliments, ese lugar donde los buenos deseos se hacen realidad.
Un abrazo a todos mis compañeros y compañeras del Banc dels Aliments, Un saludo a todas las personas de espíritu solidario

Y para terminar una canción del Boss,  hace muchos años que Bruce Springsteen colabora muy activamente con los Bancos de Alimentos haciendo donaciones económicas, prestando su imagen para campañas de publicidad, y animando al público en sus conciertos a que colaboren con los Food Banks, su implicación no tiene límites
The Promised Land – Bruce Springsteen. (Barcelona 2003) 
                      



El derecho a la alimentación

 Derechos humanos: antecedentes.
Declaración Universal de los derechos humanos de 1948:

Art. 25/1: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, como a toda su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. También tiene derecho a la cobertura social en caso de paro, enfermedad, invalidez, viudedad, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias ajenas a su voluntad.


Conferencia Mundial de la Alimentación de 1974
Los Gobiernos que participaron en la Conferencia proclamaron “que todos los hombres, mujeres y niños tienen el derecho inalienable a no sufrir hambre y malnutrición para poder desarrollarse plenamente y conservar sus facultades físicas y mentales.


Cumbre Mundial sobre alimentación de la FAO de 1996
Se declaró “el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no pasar hambre”

1.- Luchar contra el hambre es de  justicia social:
En primer lugar hay que defender unos servicios públicos adecuados que permitan cumplir con el derecho de toda persona a tener accesos a alimentos sanos y nutritivos. Los Gobiernos han de cuidar especialmente a aquellos accidentados de la vida, los excluidos sociales, porque es de derecho y justicia. No solo con el objetivo de cumplir los derechos fundamentales de la persona humana, sino porque finalmente, serán muy útiles a la sociedad y a la economía.
La democracia electoral hace que el "pueblo decida" y por lo tanto ha de obligar a sus gobernantes a cumplir los derechos fundamentales de la persona. Hay que poner algunos ejemplos: un kilómetro de AVE equivale a lo que el Estado español recibe de Europa en ayudas alimentarias para ayudar a los “más necesitados”..

2.- La democracia participativa es una alternativa:
Actualmente, tanto en nuestro país como en toda Europa, en mayor o menor grado, la pobreza sigue aumentando desde los inicios de la llamada crisis económica. Los servicios sociales no dan abasto y las transferencias sociales no han aumentado adecuadamente para hacer frente a los nuevos problemas. 

Cuando las transferencias sociales no son suficientes, hay que continuar exigiéndolas con más fuerza que nunca. Y además es necesario responsabilizarse tanto individualmente como colectivamente para poder complementar aquello que falta. La democracia participativa quiere decir  también asumir responsabilidades, especialmente locales, para poder aplicar medidas paliativas.

3.- Cada colecta pública de alimentos es un grito de alerta a los gobiernos
En los últimos dos años, la Gran colecta ha coincidido, con una semana de diferencia con unas elecciones. Los Bancos de Alimentos de Cataluña realizan “La Gran Colecta” con el objetivo de recoger alimentos para los que padecen hambre o malnutrición y así poder cumplir con los derechos humanos. Si hay que llamar a toda la sociedad para poder enfrentar un grave problema, es que lo que se propone en los programas electorales no es suficiente. Una colecta pública representa una advertencia a los Gobiernos.

4.-La red solidaria es un modelo de actuación.
Se propone un nuevo modelo local y enraizado en la ciudad, el pueblo y el barrio. Es un modelo que los sistemas “Administrativos” no pueden abarcar. Las entidades benéficas, asisten a los más necesitados de su entorno y estas son asistidas bien por el Banco de Alimentos o por los propios supermercados, mercados municipales, tiendas o gente del barrio que vive o trabaja cerca del problema. No es un problema de ideología es un problema de valores y de sentimientos. Quizás es que la sociedad civil ha madurado mucho más que la sociedad política.

5.- Se han redescubierto nuevas estructuras sociales: la familia, el Clan, la tribu, el pueblo
En los países mediterráneos y especialmente en Cataluña, donde el asociacionismo es una demostración de una realidad que tiene vida, existe una estructura social muy dinámica, que funciona y que actúa directamente en su ámbito más cercano, donde todavía afortunadamente se mantienen relaciones humanes. La familia, el Clan, la tribu, el pueblo o los mismos trabajadores que trabajan en una misma empresa, han reaccionado asumiendo el problema. Lo vemos cada día en el Banco. Sus actuaciones han permitido reducir tensiones y lo más importante dar respuesta inmediata a las situaciones más cercanas.

6.- La caridad es una respuesta tradicional y solidaria que se ha reforzado.
La acción de dar y compartir problemas y soluciones, es un valor histórico recogido en todos los textos sagrados, que han marcado todas las religiones: la cristiana, musulmana, Taoísta, budista y incluso en los movimientos revolucionarios. 
Es un deber de todo creyente, es un valor de la sociedad, recogido ahora en los derechos humanos y es una respuesta a la seguridad alimentaria. Es un humanismo que no se puede perder y unos valores que se encuentran en a la base del voluntariado. Hay que decir que se ha modernizado y ha ganado en efectividad buscando objetivos globales a largo plazo y superando individualismos han generado redes solidarias. Vemos muchas veces que se contrapone la justicia social con la caridad, cuando es precisamente una respuesta positiva a la falta de justicia social.

7.-Responsabilidad Social Corporativa:
El mundo cambia, las empresas buscan mejores resultados con sus acciones de comunicación y ven que sus clientes, los consumidores, tienen problemas que hay que solucionar para que sigan siendo consumidores. La sociedad ha incorporado nuevos valores en sus estándares de consumo. El concepto de Responsabilidad Social Corporativa es el mejor barómetro de los cambios de la sociedad, ya que tiene en cuenta a estos consumidores que han asumido nuevos conceptos, nuevos valores, relacionados con el mundo en que vivimos. En el mismo sector de la alimentación casi un 30% de los consumidores valoran las actitudes de las empresas en su comportamiento dentro de las propias empresas, así como en el mundo local, y en el mundo global. Las empresas que han introducido la Responsabilidad Social Corporativa están logrando mucho mejores resultados que las que no tienen todavía en cuenta la necesidad del cambio empresarial.

8.- El Banco de los alimentos lucha contra el despilfarro
En este análisis en la aplicación  de los Derechos Humanos, quizás no sería necesario hablar del Banco de alimentos que los incorporó en su carta fundacional, antes de que se aludiera a ellos claramente en la última incorporación. La realidad es que conseguir su complimiento es una tarea cotidiana, dura y a largo plazo. Ya sea en los propios Bancos de alimentos, como en su realidad inmediata. Pero lo que hay que destacar es su valor añadido, el de la “Lucha contra el despilfarro”, no solamente de alimentos sino también de personas. 

Los alimentos que distribuye, y las persones que colaboran con el Banco, forman parte de una recuperación de lo que es útil a la sociedad. El voluntariado se puede ejercer en muchas asociaciones, pero en el Banco de alimentos forma parte de sus principios. No es nada sencillo trabajar con personas voluntarias que se incorporan a una estructura no usual, donde la persona es más importante que la jerarquía, pero en la que la división del trabajo sigue siendo necesaria. Lo mismo pasa con los alimentos, que al no ser aprovechados, representarían un importante costo de destrucción y lo más vulnerable: un costo medioambiental importante. Así, se ha generado un nuevo modelo de bajo costo, con beneficios directos hacia los más necesitados. Lo que se valora es la persona y el producto rechazando la primacía del dinero.

La pobreza tiene muchas caras, así como los modelos de lucha, todos ellos respetables. Es cierto que actualmente vivimos en Cataluña en una situación “de estado de excepción” y por eso es necesario que los ciudadanos se movilicen para intentar superar esta crisis. Pero la pobreza estructural será permanente y en un mundo global es un problema muy grave. Por eso hay que reforzar lazos y modelos, para darle respuesta.

Jordi Peix i Massip 

sábado, 10 de noviembre de 2012

La pobreza ahoga nuestros sueños cuando aún no hemos soñado el final.



Aprovecho el verano para leer todavía más.
Este año me han dejado un libro curioso, editado hace años - en 1987 – pero de rabiosa actualidad, ya que nos da a conocer la manera de vivir en Siria y concretamente en Damasco.
UNA MANO LLENA DE ESTRELLAS
Autores modernos. Ediciones La Magrana Barcelona 1988.
En "Una mano llena de estrellas" nos explica la vida cotidiana en su mundo, en forma de historias muy cortas, como es usual en el mundo árabe. Y de forma progresiva entendemos el porqué de las cosas que quizás son la causa de los acontecimientos actuales.
Podemos encontrar información sobre el autor en wikipedia
http://en.wikipedia.org/wiki/Rafik_Schami.
El autor es Rafik Schami, que pertenece a la minoría cristiana y es hijo de un panadero. Nació en 1946, pero en 1971 se exilió a Heidelberg, donde vive, y ahora publica en alemán. Describe el Damasco de su juventud, al final de los años sesenta, en forma de diario. Poco a poco, vamos conociendo como va creciendo y sueña en realizar su vocación, la de ser periodista en un sistema casi dictatorial. En medio del entramado que vale la pena seguir, describe uno de los problemas de la sociedad en que vive: la pobreza.
He extraído algunos pensamientos.

10-V..... Mahmud (SU AMIGO MUSULMAN) ha DEJADO LA ESCUELA. Su padre también está cansado. No puede mantener nueve bocas solo.
“traen criaturas al mundo y después se quejan”, blasfemaba Mahmud a quien le agradaba ir a la escuela tanto como a mí.
Lo que más le habría gustado es ser piloto y viajar por todo el mundo.
La pobreza ahoga nuestros sueños cuando aún no hemos soñado el final................

20- X..... HACE DIAS QUE SOLO ME preocupa una cosa.
¿QUÉ hay que HACER PARA ESCRIBIR UN ARTÍCULO SOBRE LOS MENDIGOS?
He sugerido ESTE tema como EJERCICIO de redacción Y Habib (SU AMIGO PERIODISTA) HA ESTADO DE ACUERDO.
El nuevo alcalde de Damasco envía A LOS POLICIAS A PERSEGUIR a LOS MENDIGOS. Damasco ha de quedar LIMPIA DE MENDIGOS en EL PLAZO DE MEDIO AÑO.
Es lo que prometió al tomar posesión de su cargo.
Dicen que los mendigos dan a los turistas una imagen negativa de la ciudad. He hablado con algunos de ellos y con el tío Salim, y he escrito tres folios. A Habib no le gustan los artículos largos. He escrito que

el nuevo alcalde me parece auténticamente estúpido porque permite que los pobres sean perseguidos en lugar de perseguir la pobreza......
Muchos de los mendigos eran artesanos o campesinos que lo perdieron todo y vinieron a damasco con la esperanza de encontrar trabajo, pero fracasaron.

Los mendigos  saben más cosas de los hombres  y de sus almas que muchos  maestros de escuela. Solo tienen que mirar a alguien para saber cómo le han de hablar.
Sabe de eso, el alcalde?

Rafik Schami

viernes, 2 de noviembre de 2012

La refundación constante del Banco de Alimentos le ha permitido cumplir su función social y consolidarse como una entidad de referencia en la lucha contra la pobreza.


Hoy celebramos 25 años de vida activa.
Hoy celebramos 25 años de la fundación del Banco de alimentos. Los años ochenta fueron momentos muy dinámicos en Catalunya, la democracia se sentía a flor de piel. La gente, la sociedad, el pueblo como queráis decir, era consciente de que la democracia no era solo una exigencia de libertad: era una adopción de un compromiso colectivo para mejorar nuestro país. Se trataba de definir un problema, de proponer un  nuevo modelo, construirlo y finalmente asumir responsabilidades para hacerlo funcionar. Se trataba de ayudar a los olvidados de la democracia: los pobres.

Un grupo de “buenas personas”, de procedencia diversa, pero con una voluntad colectiva de servir a los demás y con un espíritu de exploradores, aventureros, de militantes por la causa y de innovadores de nuevos modelos, escogieron trabajar para los pobres, los miembros más vulnerables de nuestro país. Esta voluntad y este espíritu de búsqueda de nuevas vías de altruismo, nos ha acompañado a lo largo de estos 25 años y por eso hoy celebramos, en realidad, la refundación constante del Banco de Alimentos. El “dar” y compartir los problemas de la pobreza, nos permite conocer la realidad cambiante y eso nos ha hecho aprender que ante cada nuevo problema, es necesario dar una respuesta adecuada.

Una propuesta democrática.
Primer Almacen del Banco de Alimentos. Av. Meridiana
El Banco de alimentos se constituyó a finales de los años ochenta, justo a la salida de la primera crisis, la del 1975 –1985, con la llegada de la democracia. En estos años, la pérdida de puestos de trabajo fue muy grande, y muy cercana a la actual. Fueron momentos de cambios profundos y miedo. El tejido económico y administrativo se tuvo que adaptar a los nuevos sistemas de producción, eran los años de la transición. En Cataluña, especialmente en la cercanía de las grandes ciudades, todavía quedaban barracas y barrios fuertemente degradados: el Carmel, Montjuic, el “Camp de la Bota”, el barrio chino (antes se llamaba así, ahora se llama “Ciutat vella”), Sant Gregori en Girona, el Canyeret en Lleida. En Cataluña, un país de trabajadores, la pobreza era menospreciada. En la Estación de Francia, recordadlo bien, todavía se anunciaba: “Se prohíbe la mendicidad y las palabras soeces”. En este contexto surgió el Banco de Alimentos como humilde respuesta de aquella primera crisis durante la democracia y esto lo preparó para afrontar nuevas crisis. Desde el primer día tuvimos el apoyo de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona, que nos escucharon y animaron en esta tarea.


Como comenzó el  Banco de Alimentos
El modelo y el concepto Banco de Alimentos se conoció por la difusión que se hizo de la recientemente constituida Federación Europea de Banco de Alimentos (FEBA) en el Salón Internacional de la Alimentación de París de 1986. No era una anécdota: era una propuesta nueva, diferente y original. En una Feria internacional de la Alimentación, donde las empresas alimentarias exponían una diversidad de nuevas propuestas alimentarias brillantes, había un humilde  estand que lanzaba una propuesta diferente. Entre tantas grandes empresas y multinacionales, hablaban de “espigolar”, recoger las migajas, los restos del gran banquete. “Espigolar” era una práctica bíblica, pero vigente hoy en día, que permitía a los pobres recoger las espigas de trigo caídas, que no se aprovechaban. Hoy, en Cataluña los bancos de alimentos recogen los restos en las industrias y supermercados, pero los pobres también recogen entre los campos abandonados de alrededor de la ciudad o en los contenedores situados delante de los supermercados.


Una carta fundacional única
El modelo del Banco de Alimentos se definió en una única carta fundacional para todos los Bancos de Alimentos de Europa, que se resumía en cinco puntos.
Luchar contra el despilfarro alimentario y luchar contra la pobreza y el hambre de ’Aquí y Ahora’. Luchar contra el despilfarro nos hace sentir útiles, pero distribuirlo entre los más necesitados nos hace sentir humanos. Lo escandaloso es que en Cataluña haya 1,5 millones de pobres, y al mismo tiempo se tiren anualmente más de 250.000 toneladas de comida. Hace 25 años era una novedad hablar de la lucha contra el despilfarro de alimentos, y además así participamos en la mejora del medio ambiente, al reducir los residuos orgánicos. Hace 25 años también era una novedad hablar de actuaciones positivas en defensa del medio ambiente.
Dar y compartir, de forma participativa con las entidades benéficas, evitando la primacía del dinero: nosotros pedimos alimentos, es nuestra marca de calidad. Y por último nos basamos en el Voluntariado, una forma activa de ser ciudadanos.

Era necesario estar preparados ante las crisis
En la de 1991/1994, la cara oculta de los Juegos Olímpicos se escondía en la últimas barracas de Barcelona. Paralelamente a los Juegos estalló la segunda crisis de la democracia, con una fuerte subida del paro relacionada con el final de las obras, una caída del PIB y unos intereses de los préstamos al consumo de más del 19%. Por suerte, fue algo puntual debido a la definitiva eliminación en 1993 de las barreras aduaneras con el resto de  la Unión Europea. Entonces ya  conseguimos distribuir un millón y medio de kg entre 40.000 personas y los locales del Banco se quedaron pequeños. En la primera etapa se atendía la pobreza estructural constituida por parados de larga duración, por viudas que habían trabajado en casa y que, con la pequeña pensión de viudedad, no podían hacer frente a los gastos básicos, y finalmente los “accidentados de la vida”. En la crisis de 1993, la novedad fueron los inmigrantes que habían trabajado en los servicios y la construcción y que se añadieron  temporalmente. Esta crisis fue muy importante para el Banco de Alimentos porque nos llevó a definir un nuevo modelo de trabajo, con el objetivo de buscar nuevas fuentes de suministro.

Un modelo para todo el Estado: la Unión hace la fuerza
La creación y puesta en marcha del primer Banco de Alimentos del Estado fue relativamente fácil. La necesidad marcaba el objetivo y el voluntariado fue la respuesta colectiva y popular a la creación de un nuevo modelo de actuación para resolver problemas que no se solucionaban con las promesas del Estado del bienestar. Desde Barcelona nos propusimos promover el modelo para todo el Estado. Desde el primer día creímos en la necesidad de dar a conocer el modelo en toda España, ya que necesitábamos una respuesta unitaria que proponer al sector industrial alimentario del mercado español. Había que exponer un nuevo modelo ante actitudes muy diversas. Las respuestas fueron diferentes en función del nivel de madurez de las actitudes participativas, de la profunda diversidad de las regiones o autonomías del Estado. El trabajo fue duro pero finalmente, en 1996, se constituyó la Federación Española de Bancos de Alimentos presidida por Federico Riera-Marsà. Hoy, los Bancos de Alimentos dan respuesta en todos los rincones del Estado. Agradezco que el amigo José Antonio Bustos Presidente de la FESBAL nos haya acompañado en este acto. “La Unión hace la Fuerza”.

¿ Queremos substituir el trabajo que hace el Estado en pro del Bienestar ?
Nos preguntaban y aun lo preguntan, si queremos substituir a la Administración en su trabajo por conseguir el Estado del bienestar.  No. Solamente queremos hacer nuestro trabajo y con eso conseguimos una pequeña complementación.
Siempre ha habido pobres y quizás siempre existan, y por eso, hay que ayudarles. El Banco de Alimentos hace lo que la Administración no puede hacer “recoger los alimentos consumibles pero no comercializables" procedentes de los agricultores, de las industrias, del comercio y de la distribución. Somos recicladores especializados y somos solidarios con un problema global y permanente. La solidaridad es una acción que no puede ser individual, trabajamos por una red solidaria que esté cerca del problema, en el pueblo, en el barrio si es posible, pero también a nivel de Estado con la Federación Española y a nivel de Europa con la Federación Europea. Queremos evitar la fractura social, participamos, aportando alimentos en la integración de las personas, a ayudarlos a ser ciudadanos, con todos sus deberes pero también con todos sus derechos humanos: el derecho a una alimentación digna y de calidad, formamos parte de un solo pueblo y luchamos por una utopía.

Somos los primeros en detectar las crisis:
Siguiendo las nuevas demandas de incorporación de las entidades benéficas ya se podía detectar el principio de la crisis. Marina Subirats ha publicado recientemente su tesis sobre Barcelona:”De la necesidad a la libertad”, en la que analiza el gran desarrollo de Barcelona entre los años 1985 y 2006. Esta libertad ha durado poco. Y el crecimiento también ha ido dejando en las cunetas a los accidentados de la vida. Por eso, ya en 2002 nos vimos obligados a buscar un nuevo local para poder atender la demanda creciente. Finalmente el 2004, gracias  a la ayuda de la Generalitat de Catalunya y el Consorcio de la Zona Franca, pudimos disponer de una nueva sede esplendida que nos permite afrontar la crisis actual que ya se empezó a manifestar en el 2007. La realidad es que las barracas han vuelto a aparecer cerca de las ciudades y también a menudo en medio del bosque. La demanda de alimentos se ha más que duplicado.

Esta cruda realidad nos ha empujado a buscar nuevas fuentes de suministro pero también a generar un nuevo modelo: la red solidaria. En 2009 se cerraba la memoria con una declaración de principios “En democracia, la Sociedad Civil ha de velar por el Estado de excepción social en que vivimos”. Se trata de pedir a los ciudadanos que sepan que el problema es de todos y no dejar solo el trabajo al Gobierno o a la Administración. Es necesario que todos se movilicen como tradicionalmente se había hecho actuando en la proximidad, cruzando lazos sociales e integrando a los recién llegados en nuestra sociedad. Por eso, en 2009 se organizó la primera “Gran recogida”, que nos ha dado a conocer y nos ha permitido participar a todos los ciudadanos en la acción solidaria del Banco de Alimentos. Cada vez recibimos “más bolsas y más llenas” y además se han multiplicado las recogidas en los barrios, las empresas, las escuelas, complementadas con iniciativas personales o de empresas impulsadas por la Responsabilidad Social Corporativa, cada vez más imaginativas.

El escándalo más visible es el de las personas que remueven en los contenedores delante de los “templos” de la alimentación, buscando los restos aprovechables. Nuestro reto es ir a recoger los excedentes en más de mil puntos de venta, y repartirlos entre las entidades benéficas de proximidad. Esta es la mejor expresión de la red solidaria, en cada pueblo y en cada barrio de la ciudad.

Una de las nuevas fuentes de alimentos ha sido la de los agricultores que, con la retirada de fruta, este año nos aportaran casi 3.000 toneladas de fruta y verdura, complemento ideal de la dieta, de nuestra  dieta mediterránea. Esto ha sido posible gracias a la valiosa y estratégica colaboración del Departamento de Agricultura, que nos ha ayudado a recibir las retiradas de fruta y verdura. Una novedad para nuestro movimiento en toda Europa ha sido la de transformar los excedentes de fruta de temporada en unos excelentes y nutritivos zumos que se distribuyen todo el año.

Pero tenemos muchas propuestas en la mochila. El año que viene es el Año Europeo de lucha contra el despilfarro de alimentos y queremos actuar en profundidad, poniendo sobre la mesa un modelo de formación, en las escuelas, en los centros cívicos y en la sociedad en general. No puedo dejar de decir que hoy ya hemos entrado en más de 150 escuelas hablando y haciendo participar a los futuros emprendedores y en la sede del mismo banco, de los problemas del despilfarro y la pobreza.


De esta crisis también saldremos, y seguramente más pronto de lo que creemos. Joan Oliver ha previsto que en 2020 la tasa de paro en Cataluña será del 5,6%. Pero los pobres seguirán existiendo y muchos de ellos habrán caído en el largo camino de la recuperación.

Finalmente quiero recordar que esta tarea ha sido realizada gracias a un grupo de personas e instituciones.

Lo hemos conseguido con unos presidentes decididos y trabajadores:
Josep Miró: fue el primer presidente y asumió la siempre difícil tarea de los inicios.
Josep Torné, que nos cedió el primer almacén, nos enseñó la logística de los alimentos.
Frederic Riera-Marsà: después de muchas negociaciones consiguió fundar la Federación Española de Bancos de Alimentos, nuestro referente en el Estado español.
Manel Raventós: fue el hombre de la modernización y profesionalización.
Y Antoni Sansalvadó: es el hombre de la actualidad que nos ha hecho integrar en la imagen popular.
Pero también lo hemos conseguido con sus directores: Jordi de Miquel, Josep Albarracín, Lluís Brugada, José Arce, Montse Gispert, Jordi Ruiz, Anna Sancho y Pere Pujadó. Y querría señalar especialmente a Xavier Maluquer secretario del Patronato de la Fundación durante muchos años y mano derecha de muchos de los presidentes.
Lo hemos conseguido también con todos los donantes: agricultores,  industria alimentaria, distribución, restauración y un grupo de buenas personas que nos ha ayudado.
Lo hemos conseguido con la Administración local, especialmente con el Ayuntamiento de Barcelona.
Lo hemos conseguido con la Generalitat de Catalunya, y concretamente con los Departamentos de Agricultura, de Bienestar social, de la Agencia de Residuos de Cataluña y de Justicia.
Lo hemos conseguido sobre todo con las entidades benéficas que se encuentran en la primera línea de fuego, y han consolidado la red solidaria.
Lo hemos conseguido con voluntarios, permanentes o puntuales,  que han dado lo más valioso, su tiempo. Lo hemos conseguido con los asalariados que han sido más que trabajadores. Y finalmente lo hemos conseguido con los pobres, que han hecho posible que comprendamos su dura problemática.

En resumen, lo hemos conseguido conjuntamente con toda la “gente del banco”, que han creido en la Utopía del Banco de Alimento y han hecho posible que seamos reconocidos como entidad de referencia en la lucha contra la pobreza.
 A todos ellos les damos públicamente nuestro agradecimiento.