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miércoles, 8 de febrero de 2012

Operación zumo de melocotón

La “Operación zumo de melocotón” una forma nueva y original para actuar en los mercados de fruta y al mismo tiempo luchar contra la pobreza.

Es el resultado de una colaboración que se inició hace dos años.
El 9 de septiembre de 2009 ,el Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural y los Bancos de Alimentos presentaron conjuntamente la original operación “Zumo de melocotón”, que ya ha permitido actuar en el mercado durante dos años, evitando la erosión de los precios de la fruta en origen y a la vez generar un producto nuevo para   luchar contra la pobreza.
La colaboración entre los Bancos de Alimentos y el Departamento deAgricultura comienza a dar sus frutos”
Una propuesta original para retirar excedentes agrarios.
Uno de los problemas importantes de la agricultura es la estacionalidad e irregularidad de las producciones que  hace que en determinadas épocas del año se acumulen las producciones haciendo caer los precios, echando a perder cosechas que no encuentran salida y provocando por último la destrucción de estos productos de buena calidad nutritiva, que por otra parte son necesarios para la diversificación de la dieta alimentária de los más necesitados.
Por este motivo, la Unión Europea dispone de unos mecanismos de retirada de fruta que se distribuye a entidades benéficas, y así evitar la erosión de los precios en origen. Esta línea de actuación ha tenido poco éxito y representa solo el 3% de las entradas a los Bancos de alimentos de la Federación Europea de Bancos de alimentos.

La propuesta que hoy presentan el Banco de alimentos y el DAAR, aprobada por la Comisión Europea, ha sido un ensayo de éxito que hay que promover en el resto de paises”.

Un modelo original para luchar contra la pobreza.
El problema inicial en que se encuentran los Bancos de alimentos y las entidades benéficas es la dificultad  de distribución de la fruta de verano (melocotones y nectarinas) que ha hecho que la línea de ayudas por la retirada de fruta en toda Europa tenga un techo limitado. La fruta es un producto de bajo precio, elevado volumen, difícil manejo y baja conservación que limita la capacidad de distribución de estos productos entre los más necesitados.
En cambio, los melocotones y las nectarinas transformados en zumos pasteurizados, facilitan su manejo, permiten una buena conservación, manteniendo sus cualidades nutritivas. Para realizar esta operación ha sido necesario movilizar diversos actores: las cooperativas de comercialización de fruta de Lleida, una planta transformadora de zumos, una envasadora para garantizar un adecuado tratamiento del producto y los cuatro Bancos de Alimentos de Cataluña para facilitar su distribución, bajo el amparo del  Departamento de Agricultura que ha asegurado su financiación.
La Federación Europea de Bancos de Alimentos sigue de cerca esta acción con el fin de proponerla a nivel europeo.”

Una generación adicional de recursos en tiempos de crisis.
Actualmente la crisis económica que està sufriendo Europa ha llevado a aumentar la demanda de las entidades benéficas que luchan contra el hambre y la exclusión social. En Barcelona el aumento de asistidos por estas organizaciones se situa alrededor del 30%. Todos los Bancos de Alimentos estan haciendo un esfuerzo para cubrir esta demanda. El sistema sencillo seria el de pedir dinero a la Administración. Los Bancos de Alimentos no solamente luchan contra el hambre y la exclusión social sino que también luchan contra el despilfarro de alimentos. En este caso, se ha definido un modelo por el que se generan 5 veces más recursos, que los empleados. Ahora el valor de este alimento que distribuye el Banco de alimentos es de 1.006.500 , con un coste de financiación de 200.000€ para distribuirlo a los más necesitados. El producto que se distribuye es un zumo de melocotón licuado de alta calidad (100% de melocotón), que se valora en 2€/litro. (En el mercado solo se encuentra néctar de melocotón: 40/45% de melocotón a un precio de 1,7 €/litro).

Ficha operación:
Financiación: 200.000 €
Producto: 687.663kgs melocotón 503.250 litros de zumo.
Rendimiento del melocotón 0,73 litros/ kg fruta
Coste operación: (transformación, envasado y transporte) 0,4€/litro
Valor de mercado del producto distribuido 1.006.500 (2 €/litro)
Rentabilidad de la operación: 500%
Cada litro equivale a 8 piezas de melocotón: La operación melocotón equivale a 4,125 millones de piezas de fruta
Una propuesta de futuro:
La campaña de fruta comienza con los melocotones y nectarinas, hay una gran variedad de fruta que durante todo el año abastece el mercado, que puede tener problemas estacionales de excedentes y que podria entrar en este programa. El mundo agrícola no acaba tampoco en la fruta: los excedentes estacionales son frecuentes por problemas de adaptación en un mercado alimentario cada vez más abierto.
A partir de este momento, el sector agrario y sus organizaciones tendran que tener más en cuenta al Banco de alimentos para reducir los excedentes estacionales, evitando esos espectaculos deplorables de agricultores que reivindican un precio justo por sus productos, y paralelamente destruyen alimentos.
La Federación Europea de Banco de alimentos luchará para que la Comisión Europea acepte que el coste de la operación sea asegurado por el propio producto entregado que se transforma, como ya en su dia aprobó la propia Comisión: Reglamento (CE) Nº 398/2000 de la comisión de 22 de febrero.


Agricultores destruyendo fruta: intolerable.
   
                                                                                              




Recientemente hemos visto una destrucción similar en Bélgica en la que tiran en campos de cultivo la producción de leche de una jornada  















Agricultores creando  un valor añadido:
 Jordi Dolcet  Presidente de Fruits de Ponent

En Cataluña hay un viejo dicho que define un modelo de trabajo: “A Dios rezando... y la tierra labrando”. Hoy el Banco de Alimentos ha iniciado otra operación en Tierras del Ebro para recuperar mandarinas, transformandolas en zumo.
Jordi Peix
Traducción Rosa Rodriguez

martes, 7 de febrero de 2012

El Banco de los Alimentos, un elemento clave para el clúster agroalimentario

El Banco de los Alimentos, un elemento clave para el clúster agroalimentario

El Banco de los Alimentos
El 1987, se constituyó en Barcelona el primer Banco de los Alimentos del Estado español. La iniciativa ha tomado relevancia y actualmente hay un “Banco” en cada província, federados a nivel estatal y europeo, con el objectivo de ser interlocutores ante las Administraciones agrarias y  bienestar social, y así eliminar puntualmente los excedentes, y paralelamente participar en la lucha contra la pobreza. Es un “Banco” muy especial, que no pide dinero, sólo alimentos: su objetivo es el de recoger los excedentes de alimentos para distribuirlos a entidades benéficas reconocidas, que acogen a los excluidos sociales. En el mundo agrícola y en el mundo industrial y comercial  es  frecuente encontrarse con excedentes, que no solo tienen un coste de eliminación sino que también inciden a la baja en los mercados. 

El derecho a espigar 

La práctica de permitir a los pobres regoger lo que sobra es muy antigua: va ligada a nuestra ética y a la historia de Cataluña... En la Bíblia ya se reconocia la costumbre de espigar, propio de una sociedad agrícola estable y que permitiria la integración de una población en situación precária, la única que se podia dedicar a una tarea tan penosa y poco productiva. (Lv 19,9-10:23,22; Dt 24,19-21) “... No segaras hasta el límite extremo de  tu campo ni recogeras las espigas caidas ... Las dejaras para el pobre y el extranjero, para los huerfanos, las viudas ...”. En los mismos terminos se habla de la recolección de la aceituna y de la uva.


En la Edad Media el hambre castigaba periódicamente la población formada en gran parte por campesinos. Los usos y costumbres protegian a los campesinos sin recursos, estableciendo el derecho a espigar, que consistia “en que cuando la cosecha ya habia acabado, los  pobres tenian el derecho a recoger los frutos caidos a tierra, no solo espigas, sino tambien olivas, uvas y bellotas”. Como  antecedente histórico se puede citar una regulación de 1585 otorgada a las Cortes de Monzón por el rey Felipe II en la que se establecia que: “ ....Por disposición divina, se permite a los pobres entrar en los campos y propiedades ajenas para aprovechar las espigas que han caido en el suelo ...”.
No hace tantos años que en Cataluña, especialmente en los años difíciles de la guerra y postguerra, aún era una práctica habitual, que ahora se ha recuperado; hace pocos meses ví a una pareja de magrebies que cogian las almendras que habian quedado por recoger. En 2.002 Agnès Varda, hizo un precioso documental sobre Las espigadoras (Les glaneuses) y la vigencia de esta acción de retorno a aquellos que pasan hambre. Recientemente se ha publicado una versión de DVD en castellano que distribuia el diario El País.
  
Con el Banco de los alimentos tambien reivindicamos el derecho tradicional de los pobres a “espigar”. El objetivo es actualizar este derecho de consumir los productos que se desaprovechan, los llamados excedentes de la cadena alimentaria. En Estados Unidos donde se funda el movimiento, la federación de los “Food Bank” se denomina la “second Harvest” (espigar en inglés). Los principios que generaron los Derechos Humanos tienen una constante apuesta por la modernización y  por eso, los Bancos de los alimentos luchan para que “Todo ser humano tenga derecho a una alimentación suficient y saludable”. Hoy, éticamente, no podemos aceptar que se destruyan alimentos mientras, cerca de casa, hay gente que pasa hambre.



Por una PAC que tenga en cuenta a los Bancos de alimentos

La climatologia, así como los mercados, varian cada año y son causa frecuente de escasez y abundancia. Ademas estamos en un mercado cada vez más global que obliga a retiradas periódicas de productos uando la oferta supera el consumo y provoca caidas de precios. El caso reciente de la carne de conejo es un buen ejemplo. En otros eslabones de la larga cadena alimentaria también es usual encontrar alimentos que “son consumibles, pero no son comercializables”, por una multiplicitad de causas ligadas a la demanda cada vez más variable. Por ejemplo, en verano no se comen turrones, y en invierno, no se consumen las sopas frías, que quedan en el fondo de los almacenes y no se pueden guardar hasta la siguiente temporada y a menudo se tiran.

El Banco de los Alimentos, tiene como objetivo reciclar todos los alimentos consumibles, ahorrando dinero a las indústrias, plataformas logísticas y centros de distribución. A menudo resulta más caro destruir, de forma mediambientalmente correcta, que elaborar un producto. Además las empresas o cooperativas se benefician de desgravaciones fiscales. La Política Agrícola Comun no consiste en repartir subvenciones, sino en hacer viable un modelo de agricultura al servicio del consumidor. Uno de los elementos necesarios, frente a una apertura de mercados en un mundo cada vez más global, es el de establecer una cadena de seguridad para los precios de mercado. La eliminación de excedentes de forma participada entre la Administración y las interprofessionales organizadas sectorialmente pasa necesariamente por la ayuda alimentária, y especialmente en el propio país, mientras subsisten bolsas importantes de pobreza, ya sea de población indigena o inmigrada.

El Banco de los alimentos, una pieza clave de la cadena de distribución

La función de los Bancos de Alimentos es la de seguir de cerca los diferentes eslabones de la cadena para conocer los posibles desfases oferta y demanda evitantdo la destrucción de alimentos. Paralelamente el Banco ha de detectar los  nucleos de exclusión y de pobreza, para definir necesidades y destino de los excedentes alimentarios que se han podido recuperar.

Para conseguir una mayor eficacia y de acuerdo con el principio de lucha contra el malgasto, los Bancos de Alimentos no distribuyen directamente los alimentos, sino a través de entidades benéficas especializadas en el entorno en el que actuan, en el que el alimento es solo un elemento más del trabajo a largo plazo para conseguir la eliminación de las bolsas de pobreza y la reinserción de los excluidos.

Actualmente, en Cataluña los Bancos de los Alimentos distribuyen más de 11.000 toneladas de alimentos a entidades que luchan por la erradicación de la pobreza, consolidandose como una herramienta valiosa de la Política Agrária Comun.

Los agricultores han de conocer y utilizar esta herramienta, y las entidades benéficas participar en su reconociemiento, como una herramienta más en el esfuerzo por la inclusión social.

Lo que nos ha de escandalizar es que haya despilfarro mientras hay gente que pasa hambre

Jordi Peix (Traducción Rosa Rodriguez)